Cuarenta años después del Cuarto Congreso de la AMP (1986), retomamos el binomio histeria-obsesión para situarlo en las tensiones que hoy atraviesa la práctica analítica. Entonces la clínica estructural ofrecía un mapa sólido: neurosis y psicosis se recortaban como continentes diferenciados, y la histeria y la obsesión eran brújulas clínicas que orientaban el acto del analista. Sin embargo, la enseñanza de Jacques-Alain Miller no deja de recordarnos que “cuando captamos el concepto de estructura clínica en su simplicidad funcional, nos preguntamos si solo estamos ante un artificio simbólico o si es verdaderamente lo real”. Esa interrogación persiste y se ha vuelto más acuciante en el paisaje subjetivo contemporáneo.
Desde la Conversación de Arcachón, la hipótesis continuista matiza sin abolir aquellas certezas. Como subraya Mauricio Tarrab, la clínica continuista “no hizo desvanecerse ni a la clínica estructural, resituada en sus certezas, ni a la clínica bajo transferencia, que favorece una pragmática de las estabilizaciones singulares”. Este número asume esa tensión: el plural del título –“Histerias y obsesiones”– indica que los síntomas escapan a toda clasificación rígida, y reescriben la frontera entre semblante y real en cada acto analítico.
Como muestra este dossier, la histeria y la obsesión no son reliquias conceptuales: en su pliegue se lee la mutación de lazos y síntomas en la era postpatriarcal y tecnocapitalista. Si el discurso del amo actual se sostiene en cifras y métricas, la histeria responde con la irrupción de un vacío que las estadísticas no registran; si la obsesión aspira al control absoluto, se topa con la contingencia de un goce que excede cualquier programa. En esa fisura se abre la operación analítica.
El lector encontrará, pues, una polifonía de casos, debates y referencias que hacen avanzar la pregunta de Miller: ¿la estructura clínica es un semblante útil o el lugar donde el saber se inscribe en lo real? La respuesta, necesariamente inconclusa, se aborda en cada artículo.
En El Pase, Mariana Gómez recuerda que la salida del análisis acontece cuando se anima a “levantar la cabeza del saber” y “encender la luz” propia; ese mismo movimiento se encarna en el testimonio de Neus Carbonell, donde, al atravesar el vacío del amor contrariado y constatar que “si no hay relación sexual, tampoco hay almendras amargas”, el sujeto inventa –con Lacan– “un amor más digno”, signo de una transformación radical del goce.
Perspectivas lacanianas abre con Christiane Alberti, quien muestra cómo la biotecnología convierte el deseo de concebir en un mandato jurídico que pluraliza la maternidad y sacude la filiación. Eric Laurent desplaza luego la mirada al Seminario 6 para situar el fantasma fundamental y el objeto a en la clínica de niños, y Guy Briole cierra el recorrido leyendo los Primeros escritos de Lacan para destacar cómo su estilo y su teoría siguen orientando la crítica de las paranoias y las “locuras de a dos” en la clínica contemporánea.
La Velada de la AMP del 3 de febrero de 2025 que inauguró el XV Congreso, “No hay relación sexual”, da comienzo a Transferencia de trabajo, donde Christiane Alberti introduce la apuesta, Ricardo Seldes explora “el misterio y el secreto de lo sexual”, y el Comité Científico –Éric Zuliani, Graciela Brodsky, Xavier Esqué y Jésus Santiago– despliega, uno por uno, las aristas clínicas y lógicas de una época en la que la relación sexual se escribe como vacío. Philippe Hellebois y Ana Lydia Santiago, respectivamente, dan cuenta de la elaboración de la Bibliografía y el volumen Scilicet. Se suma a este recorrido la presentación del próximo ENAPOL, “Hablar con el niño”, en la pluma de Fernanda Otoni Brisset.
Completan este apartado tres aportes que muestran las nuevas aristas de la filiación: Blanca Sánchez dramatiza la paradoja subjetiva y jurídica de la gestación subrogada; Mirta Berkoff indaga los efectos clínicos de las técnicas de reproducción asistida, donde la ciencia provoca una contingencia nueva que sacude la novela familiar; y Débora Rabinovich examina cómo la operación analítica separa al niño de los delirios familiares cuando la procreación médica asistida congela sentidos bajo el rótulo “ovodonación” .
En conjunto, estos textos muestran cómo la Transferencia de trabajo enlaza Escuela, Congreso, ENAPOL y práctica clínica, convirtiendo el debate sobre la ausencia de proporción entre los sexos en un motor de elaboración colectiva que renueva el saber y la política del psicoanálisis.
Como broche final, la conversación con el artista Eduardo Médici –en la 54ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires– sella este número de Lacaniana, enlazando psicoanálisis y creación artística, con nuestro número anterior sobre “Pulsiones”.
Así, este número de Lacaniana se ofrece como una brújula en el afán de leer los síntomas, reinventar la práctica y sostener el lazo entre discurso analítico y época, que se vuelve más necesario que nunca.